miércoles, 6 de abril de 2011
Ramas de tilo
lunes, 21 de marzo de 2011
Mujer lobo

Anoche teníamos una hermosa y grandiosa luna llena sobre Berlín. Solo es un globo blanco, enorme, espectacular, picado por la viruela y los meteoritos colgado del techo de una ciudad a punto de dormir. Solo es eso, pero me gusta. Al ver la luna me dan ganas de encaramarme a una farola y acariciarla, soplarla para que se mueva y me ilumine el camino a casa.
Con tanta luz ahí arriba, los mimos se vuelven cuerdos y dejan de ser mimos. En vez de estarse quietos, como mandan las leyes de las estatuas, se descaran y piropean.
Antes no se iniciaban guerras en las noches de luna llena, en las que el enemigo podía descubrir tus pasos por muy sigilosos que fueran. Ahora, poco importa el enemigo cuando la superioridad aérea es infinita. Puedes bombardear cuando te dé la gana siempre y cuando salga bien colocado en televisión.
La luna gobierna mis mareas interiores; cuando se hincha me arranca sonrisas, alegrías, optimismos. Si se oscurece, me surgen las melancolías, la lucidez…
viernes, 18 de marzo de 2011
Plumas blancas

Ensimismada por la belleza de una canción me dejo llevar...volar.
Vuelo con los brazos extendidos repletos de plumas blancas, plumas de águila multiplicada. No es el aire de Berlín lo que me sostiene y acaricia, son las notas y la voz de la hombre que canta, voz-que-empuja y sonríe, que besa, voz que me convierte en un mujer-pájaro. Cada hombre-mujer-pájaro es un sueño que se escapó, un sueño renovado que tarde o temprano regresa disfrazado de otros sueños.
viernes, 25 de febrero de 2011
Sueño

Es viernes. Madrugar tanto y tantas veces seguidas me convierte en una mujer que arrastra horas dormidas; horas que cuando llega el viernes debo reanimar pacientemente, una a una, para que respiren vida con los ojos abiertos. Tengo sueño, un sueño piedras y arenas movedizas. Piedras, horas…
La distancia agranda o empequeñece los fantasmas, las pesadillas y las risas. La distancia es una frontera que se cruza. Es viernes. La luz que entra por mi ventana está muda, apagada, quizá duerme las horas que a mi me faltan. Soplo hacia la hoja de luz para mecerla y la distancia que nos separa no me devuelve nada, ni un suspiro de no me muevas.
Ahora soy un desierto. Cuando subo a la duna más alta y siento el frío de la noche veo en la distancia otros desiertos. Escucho sus gritos. Son los que se han levantado, unos en armas, otros en palabras, todos en sangre, gota a gota, río a río. Desde mi duna desértica pienso en mi memoria las imágenes del día vistas en Al Yazeera. Corre por ellas un mundo reducido a imágenes de vídeo borrosas tomadas desde un teléfono móvil.
Es viernes y estoy cansada. Busco músicas dentro de mi cerebro pero en lugar de notas me llegan horas dormidas, estirándose los minutos y los segundos. Tengo sueño, un sueño piedras y arenas movedizas.
sábado, 19 de febrero de 2011
Objetivo: Europa 100% renovable en 2050
viernes, 11 de febrero de 2011
domingo, 6 de febrero de 2011
Descalza en la nieve

