viernes, 19 de marzo de 2010

Las dueñas del destino

Las Moiras son la personificación del destino. Inicialmente, todo ser humano tenía su Moira, pero luego el concepto se vuelve más abstracto y se convierten en una divinidad femenina. Su carácter es totalmente impersonal e inflexible, como la concepción que tenían los griegos del Destino. Después de la epopeya homérica (La Ilíada y La Odisea), se institucionaliza la idea de tres Moiras:

-Cloto: „la hilandera“, hilaba la hebra de vida desde su rueca hasta su huso. Su equivalente romana era Nona (Novena).
-Láquesis: „la que echa a suertes“, medía el hilo de la vida de cada persona con su vara de medir. Su equivalente romana era Décima.
-Átropos: „la inexorable“, era quien cortaba el hilo de la vida. Elegía la forma en la que moría cada persona, y cuando su tiempo llegaba cortaba su hebra con «sus detestables tijeras».Su equivalente romana era Morta (Muerte).

Su función es regular la vida de cada mortal, desde su nacimiento hasta su muerte, con ayuda de un hilo que la primera hilaba, la segunda enrollaba, y la tercera cortaba cuando llegaba el final de esa existencia. Siempre que nacía un niño las Moiras estaban presentes para asignarle su cuota de vida, de felicidad y de tristeza. Su destino quedaba fijado desde aquel momento, y difícilmente podría escapar a él.

Se las representaba habitualmente vestidas de blanco, viejas y solemnes, acompañadas por sus instrumentos: el huso, la vara de medir y las tijeras. Los griegos afirmaban variadamente que eran las hijas de Zeus y la titánide Temis (la ‘Institutriz’) y hermanas de Las Horas o de seres primordiales como Nix (la Noche), Caos o Ananké (la Necesidad).

Las Moiras eran a la vez diosas de la vida y de la muerte. Al conocer el destino de los hombres, conocían su futuro, por lo que se les atribuía también la capacidad de hacer profecías, al igual que el dios Apolo.

Además de establecer el destino de cada cual, se encargaban de que se cumpliese. Y en esto resultaban verdaderamente implacables. Cuando un asesinato no previsto truncaba el plan divino, enviaban a las temibles Erinias a castigar al agresor, y en algunas ocasiones podían llegar incluso a restituir la vida al difunto. Una anécdota curiosa es la de Admetos. Apolo consiguió que las Moiras le concediesen a Admetos el privilegio de ser librado de la muerte una vez que llegase su hora, siempre que algún voluntario ocupase su lugar. Se dice que el dios consiguió este favor de las Moiras tras emborracharlas.

Lo decretado por las Moiras era, en principio, inflexible. Sin embargo, Homero consideraba que Zeus tenía la potestad para salvar a alguien en el último momento, si él así lo deseaba. También creía que los hombres podían, hasta cierto punto, huir de sus designios, con tal de evitar determinadas situaciones. Después de todo, las Moiras no podían intervenir en la vida de los humanos de forma directa, sino provocando causas intermedias.

La idea generalizada, sin embargo, consistía en que ni siquiera los dioses escapaban a las leyes del destino, a las leyes de las Moiras. También los acompañaban a ellos en su nacimiento, momento en el cual les asignaban una función y, a veces, incluso las tierras a las que estarían asociados como patronos. Incluso los dioses temían a las Moiras. Zeus también estaba sujeto a su poder, admitió una vez la sacerdotisa pitia de Delfos.

Shakespeare se inspiró en este mito para crear las tres brujas que aparecen en Macbeth, cuya intervención es determinante en el destino del protagonista.

sábado, 6 de marzo de 2010

La metáfora del aguilucho

Érase una vez un granjero que, mientras caminaba por el bosque encontró un aguilucho malherido. Se lo llevó a casa, lo curó y lo puso en el corral, donde pronto aprendió a comer la misma comida que los pollos y a comportarse como un pollo más. Un día, un naturalista que pasaba por allí preguntó al granjero:
-¿Por qué este águila, reina de todas las aves y pájaros, permanece encerrada en el corral con los pollos?
El granjero le contestó:
-Me la encontré malherida en el bosque, y como le he dado la misma comida que a los pollos y le he enseñado a ser como un pollo, no ha aprendido a volar. Se comporta como los pollos, y por tanto ya no es un águila.
El naturalista dijo:
- El tuyo me parece un bello gesto, haberla recogido, cuidado y curado. Además le has dado la oportunidad de sobrevivir, y le has proporcionado la compañía y el calor de los pollos de tu corral. Sin embargo, tiene corazón de águila y, con toda seguridad, se le puede enseñar a volar. ¿Qué te parece si le ponemos en situación de hacerlo?
- No entiendo lo que me dices. Si hubiera querido volar, lo hubiese hecho, yo no se lo he impedido.
-Es verdad, tú no se lo has impedido, pero como muy bien decías antes, como le enseñaste a comportarse como los pollos, por eso no vuela. ¿Y si le enseñásemos a volar como las águilas?
-¿Por qué insistes tanto? Mira, se comporta como los pollos y ya no es un águila, qué le vamos a hacer...Hay cosas que no se pueden cambiar.
-Es verdad que en los últimos meses se ha comportado como los pollos. Pero tengo la sensación de que te fijas demasiado en sus dificultades para volar. ¿Qué te parece si nos fijamos ahora en su corazón de águila y en sus posibilidades de volar?
-Tengo mis dudas porque, ¿qué es lo que cambia si en lugar de pensar en las dificultades, pensamos en sus posibilidades?
-Me parece una buena pregunta la que me haces. Si pensamos en las dificultades es más probable que nos conformemos con su comportamiento actual. Pero...¿no crees que si pensamos en las posibilidades de volar esto nos invita a darle oportunidades y a probar si esas posibilidades se hacen efectivas?
-Es posible.
-¿Qué te parece si probamos?
-Probemos.
Animado el naturalista, al día siguiente sacó al aguilucho del corral, lo cogió suavemente en brazos, lo llevó hasta una loma cercana y le dijo:
-Tú perteneces al cielo, no a la tierra. Abre tus alas y vuela. Puedes hacerlo.
Esas palabras persuasivas no convencieron al aguilucho. Estaba confuso y, al ver desde la loma a los pollos comiendo, se fue dando saltos a reunirse con ellos. Creyó que había perdido su capacidad de volar y tuvo miedo.
Sin desanimarse, al día siguiente, el naturalista llevó al aguilucho al tejado de la granja y le animó diciendo:
-Eres águila. Abre las alas y vuela. Puedes hacerlo.
El aguilucho, de nuevo, tuvo miedo de sí mismo y de todo lo que le rodeaba. Nunca lo había contemplado desde aquella altura. Temblando, miró al naturalista y saltó una vez más hacia el corral.
Muy temprano, al día siguiente, el naturalista llevó al aguilucho a una elevada montaña. Una vez allí, le animó diciendo:
-Eres águila. Abre las alas y vuela alto.
El aguilucho miró fijamente a los ojos del naturalista. Éste, impresionado por aquella mirada, le dijo en voz baja y suave:
-No me sorprende que tengas miedo. Es normal que lo tengas, pero ya verás como vale la pena intentarlo. Podrás recorrer distancias enormes, jugar con el viento y conocer otros corazones de águila. Además, estos días pasados, cuando saltabas, pudiste comprobar qué fuerza tenían tus alas.
El aguilucho miró a su alrededor, abajo, hacia el corral, hacia arriba, y hacia el cielo. Entonces, el naturalista lo levantó hacia el sol y lo acarició suavemente. El aguilucho abrió lentamente las alas y finalmente, con un grito triunfante, voló alejándose en el cielo. Había recuperado por fin sus posibilidades.

lunes, 15 de febrero de 2010

Tenemos que ser humildes...



"...Nos miramos al ombligo, nos encanta nuestro ombligo. Tenemos pósters de nuestro ombligo en casa, cuadros de ombligos llenando nuestras paredes..."

lunes, 1 de febrero de 2010

Día palíndromo-ambigrámico!!

Hoy, día 1 de febrero de 2010, es un día muy especial...da igual por donde empieces a leer la fecha(de derecha a izquierda o de izquierda a derecha), será siempre igual: 01022010.
Además, se trata de un ambigrama de simetría central: tras girar el número 180º, también se sigue leyendo igual...vaya pasada de día!!!!

viernes, 29 de enero de 2010

Ig Nobel Awards

El buen humor y la crítica no tienen porqué estar reñidos con la ciencia más seria. Así, un grupo de científicos, que incluye a varios premios Nobel legítimos y que pertenecen a la Universidad de Harvard en Boston, edita "Los Anales de la Investigación Improbable", una revista que recoge estudios y comentarios científicos acerca de las materias más peregrinas.

Esta misma asociación entrega anualmente las Premios Ig Nobel. El nombre en sí mismo, no quiere decir nada, pero en inglés se pronuncia igual que 'ignoble', ignomioso o vil. Como puede comprenderse del apelativo del galardón, se gratifica a aquellos investigadores que han realizado algo "que no puede o no debería reproducirse", como rezan las bases de los premios. El año pasado, en su décima edición, el pasado día 4 de abril en una ceremonia que incluso incluyó la boda real entre dos científicos, los premios que se concedieron fueron:

Ig Nobel de Medicina para Peter Barss, de la Universidad McGill, por su artículo 'Heridas causadas por la caída de los cacahuetes', publicado en 1984 en 'The Journal of Trauma'.

Ig Nobel de Física para David Schmidt, de la Universidad de Massachussets, por solucionar de forma parcial el problema de por qué las cortinas de la ducha se inflan hacia dentro.

Ig Nobel de Biología para Buck Weimer, de Pueblo, Colorado, por inventar 'Under-Ease', unos calzoncillos con un filtro de carbono activo(reemplazable) capaz de eliminar los gases malolientes antes de que se escapen. Este invento se vende a través de Internet.

Ig Nobel de Economía para Joel Slemrod y Wojciech Kopczuk por su conclusión de que las personas encuentran una forma de posponer sus muertes si esto puede proporcionar alguna ventaja a sus herederos a la hora de pagar los impuestos de sucesión.

Ig Nobel de Literatura a John Richards de Boston, Inglaterra, que ha fundado la 'Sociedad para la Protección del Apóstrofo' por sus esfuerzos para proteger, promocionar y defender las diferencias entre el plural y el posesivo(cats y cat's).

Ig Nobel de Psicología para Lawrence W. Sherman por su artículo 'Un estudio ecológico del regocijo en pequeños grupos de niños de edad preescolar' que apareció el año 1957 en la revista "Child Development".

Ig Nobel de Astrofísica para el Dr. Jack y Resella Van Impe por su descubrimiento de que los agujeros negros cumplen todos los requisitos técnicos para que el infierno se localice en ellos.

Ig Nobel de la Paz a Viliumas Malinauskus, de Grutas, Lituania, por crear el parque de diversiones conocido como 'El Mundo de Stalin'.

Ig Nobel de Tecnología concedido conjuntamente al australiano John Keogh y a la Oficina de Patentes de Australia por patentar la rueda en el año 2001.

Ig Nobel de Salud Pública a los indios Chittaranjan Andrade y B. S. Srihari por su descubrimiento médico de que hurgarse la nariz supone una actividad habitual entre los adolescentes.

Ig Nobel de Veterinaria, Catherine Douglas y Peter Rowlinson, de la escuela de Agricultura de la Univesidad de Newcastle, comparten el premio par descubrir que bautizar a las vacas con nombres propios, como Daisy, por ejemplo, incrementa su producción de leche.

Decididamente, el lado más tonto de la ciencia.

martes, 26 de enero de 2010

The Sound of Silence - Simon&Garfunkel



Hello darkness, my old friend,
I've come to talk with you again,
Because a vision softly creeping,
Left its seeds while I was sleeping,
And the vision that was planted in my brain
Still remains
Within the sound of silence.

In restless dreams I walked alone
Narrow streets of cobblestone,
'Neath the halo of a street lamp,
I turned my collar to the cold and damp
When my eyes were stabbed by the flash of a neon light
That split the night
And touched the sound of silence.

And in the naked light I saw
Ten thousand people, maybe more.
People talking without speaking,
People hearing without listening,
People writing songs that voices never share
And no one dared
Disturb the sound of silence.

"Fools" said I, "You do not know
Silence like a cancer grows.
Hear my words that I might teach you,
Take my arms that I might reach you."
But my words like silent raindrops fell,
And echoed
In the wells of silence.

And the people bowed and prayed
To the neon god they made.
And the sign flashed out its warning,
In the words that it was forming.
And the sign said, the words of the prophets are written on the subway walls
And tenement halls.
And whisper'd in the sounds of silence."

sábado, 23 de enero de 2010

Inquietudes

Me golpea un ritmo conocido, me recuerda que el trabajo está incompleto, inconcluso, insatisfecho...Bate un tambor en mis sienes, lo siento tan presente, como un zumbido de agravios y ofensas. Como si fueran promesas incumplidas, heridas abiertas.
Esta insatisfacción estática, que me lleva a la meditación sórdida, con la urgencia de saber qué queda por emprender. Entre lo que tanto hacemos, hablamos, promulgamos, divulgamos...llegamos al meollo medular del desasosiego: estamos siendo descuidados, resultado de haber estado construyendo con cimientos mal fraguados.
El tiempo para la autocomplacencia y el conformismo está en su fin...o nos esmeramos, o seremos recordados como la generación inmediata anterior al ocaso de la civilización.Tantas cosas dependen de pequeños, por no decir minúsculos, factores que por ser considerados triviales nos llevan al triste redoble de tambores que anuncia el camino al patíbulo.